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Fantasmita PUF

 

LAS AVENTURAS DEL FANTASMITA PUF
                                               J. ERWIN RUBILAR S.

 

Escrita y estrenada el año 1995 en la ciudad de San Felipe. Su personaje principal surge a raíz de ejercicios de estudio de personajes que realizaban alumnos de la Universidad de Playa Ancha en un taller de teatro impartido por el autor.

Posteriormente el año 1997 fue montada por la Compañía de teatro educativo “Casa Verde”, dirigida por la Sra. Balbina Morales Salas, y presentada en giras por la Quinta Región ,  ocasión en la cual los músicos Víctor Flores y Hernán del Canto compusieron los temas “Fantasmita Puf”, “Soy el pájaro más pulento”, “La brujita Sintonía” y “Con el corazón”.

  Es un cuento fantástico de brujas, fantasmas y animales muy particulares, que se desarrolló en la antiquísima ciudad de Mádarez,  construida con bloques de piedra, callejuelas de adoquines y rodeadas de misteriosos bosques. Participan el Fantasmita Puf, el Duende Palito, la brujita Sintonía, los pájaros Chiripito y Chamullo, el sapo Cazuela y todos los seres materiales y transparentes que pudieran servir de testigos de lo que le sucedió a estos personajes por aquellos años.

Según lo que pude descifrar del viejo libro de anotaciones de la brujita Sintonía, que se conserva aún en el museo de la ciudad de Mádarez, el Fantasmita Puf era un fantasma suave e infantil (parecido a Gasparín), puede aparecer y desaparecer, hablar y jugar con los niños, pero su naturaleza de fantasma siempre le lleva a ser travieso y hacer pasar buenos sustos a los humanos.

El duende Palito es el típico duendecillo mensajero, casi como una brisa para quienes no los ven. Interviene sólo al principio y final de la obra; por lo cual puede ser representado por un muñeco o una voz en off, si se quiere.

 

 

 

ACTO  I

 

     La historia comienza con el tema musical “Fantasmita Puf”. Este entra a escena bailando, contento como siempre, haciendo bromas a los niños del público.

                  

PUF                    : ¡Va! no ha llegado Palito, le gusta mucho jugar y    se ríe a   carcajadas cuando asusto a las señoras.

PALITO               : Puf, Puf!

PUF                     : (Se sobresalta) ¡Ah! ahí estabas, ya he asustado a varias personas. Esta esquina es buena para asustar humanos.

PALITO               : Puf, tengo que decirte algo.

PUF                     : (Siempre asustando gente, haciendo cosas     divertidas).

PALITO               : (Más solemne que antes) No vengo a jugar, vengo como mensajero de   la reina de las hadas.

PUF                    : (Preocupándose)  Por qué, qué pasó amiguito   Palito.

PALITO               : Resulta que ayer hubo reunión del consejo del bosque para   tratar un  tema que nadie quería hablar.

PUF                      :  (Ya sabiendo lo que le van a decir)

PALITO                : Todos dijeron que ya no querían que tú fueras por esos lados.  Por eso ( Le indica un poco disimulado, pero  sincero por primera vez, su mal olor)

PUF                     : Qué desgracia la mía. Ya lo sabía. A nadie le gusta mi olor.  Creo que hasta la Fantasmita de mi amor me rechaza por eso.

PALITO               : Lo siento.

PUF                     : Nadie me quiere.

PALITO               : Lo siento.

PUF                     : Todos me rechazan.

PALITO               : Lo siento.

PUF                     : Pero tú no, no es cierto duende Palito.

PALITO               : Lo siento.

PUF                     : También lo sabía. Pero lo he intentado y nada me resulta. Palabra  de Fantasma.

PALITO               : (Maliciosamente, sacándole la lengua) Lo      siento.  Adiós.

PUF                    : Oye Palito no te vallas, por qué no asustamos a esa señora que viene enojada, mira, ¿la vez? yo la voy a  asustar. Mira, mira como se va asustar.

PALITO               : Lo siento. Adiós. (Desaparece)

 

 

                           

                   Puf se queda solo en el escenario, se queja, se enoja consigo mismo, intenta actuar despreocupación y desprecio por el problema, pero las risas no son tan entretenidas sin alguien con quién compartirlas.

 

Puf                       : Iré donde la brujita Sintonía para que me dé las fragancias que prepara para mí. Será mejor que haga algo con este mal olor. Sí, ella  debe tener algo especial. (Se enfrenta con los niños del público sorpresivamente).

                            ¡Va! y Ustedes quiénes son. Nunca los  había vistos por estos lados.

                            ¿Qué tipo de monstruos son ustedes?          ¿Niños? Qué nombres más raro. Nunca había sabido de ustedes. Son bastante extraños... Permiso.

 

                    Puf sale rumbo a la casa de su amiga, la brujita Sintonía. Mientras tanto ella está en su cabaña, típicamente construida de bloques grandes de piedra, con chimenea, objetos de hechicería, animales y aves característicos de la brujería.

                   Se escucha el tema de la brujita y ella canturrea preparando afanosamente brebajes, saca tortas de un horno, etc. Intenta hechizos y recordar palabras mágicas, pero no lo consigue.

 

Brujita          : ¿Dónde habré dejado esa pata de gallina?. ¡Ha!, ustedes ya estaban  aquí, ¿vieron dónde dejé esa pata de gallina? (Dirigiéndose a los niños). Desde que dejé de hacer brujerías he comenzado a perder la memoria. Se me olvidan las cosas...

                              No teman por que los valla a convertir en Sapo, en piedra o algo así. Ya no recuerdo como se hacía. Lo que sí recuerdo es como me quedaban  de ricos esos niños de   chocolate. Y a propósito de chocolate, creo que mi queque debe estarse quemando por el olor que sale.

 

                   Sintonía revisa sus cosas en la casa a intervalos más seguidos buscando el origen del mal olor.

 

Puf                       : ¡Alo!

Brujita                 : Quién será justo cuando una está más ocupada. Carajo, dónde habré  dejado esa pata de gallina amarilla.

Puf                       : Soy yo Sintonía.

Brujita                 : Cómo no lo supe. Estaba desconfiando de mi queque... Creí que me había equivocado, que en vez de azúcar le hubiera puesto  sal.

Puf                       : No, era yo brujita que estaba llegando de a poquito, por mi mal olor... Ya nadie me soporta. La fragancia de           flor de cerezo que me diste se me agotó.

Brujita                 : Supongo que tampoco te hacía mucho efecto   Fantasmita.

Puf                       : Así es. Espanté hasta la fantasmita de mi amor.

Brujita                 : Entonces no sé que hacer por ti.

Puf                       : (Decidido) Que consultes en el viejo libro.

Brujita                 : (Casi asustada) ¡No! Se te ocurre... Te puedo dejar convertido quizás en que cosa. La última vez que quise usarlo fue un desastre; el zapatero me pidió un queso especial para la reina, y en vez de eso, la reina lo persiguió todo un mes para darle un  beso.

                            ... Ya nadie viene a pedirme esas cosas.

Puf                       : (Insiste) Brujita Sintonía, por favor...

Brujita                 : (Le comienza a ser más molesto el olor de Puf). Estás bien hediondito  Puf.  Mantente lejitos.

Puf                       : Sintonía yo me voy a fijar bien en el libro, para que no te equivoques. Hace un hechizo para que no vuelva a tener mal olor. ¡No! mejor aún:  Que tenga olor a Romero. Mmh. ¡No! mejor a lavanda.

Brujita                 : Te he dicho que no se puede; además que        está muy viejo y le faltan hojas.

Puf                       : Brujita...

Brujita                 : (El mal olor de Puf cuando se acerca la termina convenciendo). Está bien, está bien, pero si después te dejo convertido en zanahoria, no  será mi culpa.

Puf                       : Gracias Brujita.

Brujita                 : (Va adentro y cada vez trae otras cosas por que se le olvida a que va y cada vez Puf le explica nuevamente).

Puf                       : ¡Nó! Brujita, el libro de magias.

Brujita                 : Está bien.  No grites tampoco. Si no soy sorda.

 

                    Después de todos los intentos, aparece con un gran libro, efectivamente muy viejo y muy celosa no permite al fantasmita acercarse a mirar. Tanto por el olor como por su gran libro secreto.

 

Puf                       : ¿Pero qué dice pues brujita? Sale algo de fantasmas con mal   olor ?.

Brujita                 : Espera.

Puf                       : (Ansioso. Sintonía se ha dormido sobre el libro. Puf la despierta. Ella no admite que dormía y sigue buscando  con una lupa...)  ¿Pero dice algo de fantasmas?.   Recuerda que yo soy fantasma. No soy un humano como el zapatero.

Brujita                 : Cállate Puf que me haces perder la línea. Además que hueles bastante mal.

Puf                       : Por lo mismo pues brujita. ¿Qué debes decir?.  ¡Estoy listo!.

Brujita                 : ¡Ya!

Puf                       : ¡Ya qué! ¿ya dijiste las palabras?.

Brujita                 : ¡No! Puf. Cállate por un momento. No debo decir ninguna palabra. Debo hacer una fragancia parece y necesito unas  plumas azules, creo. Lo malo es que justo ahí el libro no se nota muy bien. Yo te  dije que estaba muy viejo.

Puf                       : No importa, no te preocupes Sintonía tú sigue tratando de descifrar lo que dice tu libro yo voy por las plumas azules.

Brujita                 : Eso me parece. Trae tres plumas de un pájaro azul. Vete, vete  (Evadiendo el olor).

Puf                       : ¿Pero de dónde saco plumas azules?.

Brujita                 : (Siempre evadiendo el mal olor). Mmm Déjame pensar... Haber,  haber... ya sé donde. En el cerro de las Campanas. Allí viven pájaros azules,  creo...

Puf                       : ¿El cerro de las Campanas?

Brujita                 : Sí, sí.

Puf                       : Pero, ¿dónde queda?

Brujita                 : Por allá detrás del camino a la ciudad. Vete, vete... Yo seguiré descifrando el hechizo.

Puf                       : (Por fin yéndose). Adiós, Sintonía gracias.

Brujita                 : Ah! Puf, llévate este frasquito. Te hará falta.

Puf                       : Gracias.

 

                Puf y Sintonía han desaparecido de escena. Luego se ve a Puf rumbo al cerro con un palito al hombro y un atado de ropas en el extremo. Aquí puede usarse música nuevamente. Además como es muy juguetón ya confundió el encargo.

 

Puf                       : ¿Dónde me dijo la brujita Sintonía? Mmh. ¿En el campanario? ¿En el cerro azul?. ¿Una campana azul?.

                             ¿A ustedes cómo me dijeron que les dicen?      ¿Ñoños?. ¡Ah, niños! No les oí muy bien.

                            ¿ Qué era lo que tenía que llevar?

                            ¿Una pluma azul?

                            Tres plumas azules del cerro de las Campanas. Gracias.

 

                   La escena a vuelto a quedar vacía una vez que Puf se aprende lo que tiene que hacer. En otro lugar, en el cerro de las Campanas, se encuentran dos pájaros conversando.

 

 

 

 

ACTO II

 

                   Si se representa el bosque o un árbol donde se han posado los pájaros Chamullo y Chiripito, podría ser conveniente incluir en otro plano la laguna azul que aparecerá más adelante.

                   Chamullo y Chiripito son una pareja de pájaros azules, uno líder y astuto y otro  susceptible y menos inteligente, socios en sus maldades, sin muchas preocupaciones, excepto su obsesión por  atrapar al Sapo Cazuela. Se oye el tema musical el “Pájaro más Pulento”, bailan  todos.

 

Chamullo            : Mira Chiripito, yo te digo. En este bosque (piensa), en este cerro (piensa), ¡No! en este valle (piensa), en este reino, no hay pájaro más azul que yo.

Chiripito               : ¿Tú crees Chamullo?.

Chamullo            : Lo creo Chiripito, lo que pasa mi amigo Chiripito, es que tú has vivido muy poco. Cuando yo anduve viajando por el mundo, conocí muchas personas azules como nosotros, otros naranjos, verdecitos. Pero    siempre una que otra manchita, una que otra  plumita que destiñe. ¿Me entiendes?.

Chiripito              : Sí, creo, o más o menos. Creo. No sé.

Chamullo            : Chiripito, es que tú eres un poco torpe.

Chiripito              : ¿Tú crees Chamullo?.

Chamullo            : Un poco tan sólo Chiripito. Sólo un poco, no te  preocupes compadre. Chiripito, amigo, déjame  seguirte contando. Una vez conocí una pajarita muy hermosa, muy elegante, y quería que yo me casara  con ella. Por su puesto yo no quise. Pero resultó que me llevó a conocer la ciudad. Es enorme, está al otro lado de esos cerros. Chiripito, no me creerás que allí  las personas estaban tan  admiradas de mi belleza que el rey me mandó a buscar.  

Chiripito              : Qué fantástico Chamullo, que fantástico.

Chamullo            : Déjame que te cuente. El rey me mandó a   buscar y bueno, ¿qué  crees tú? ¿Qué creen   ustedes niños?.

Chiripito              : Yo...

Chamullo            : Quería pedirme consejos, pequeñín. Consejos. Resulta que el  pobre quería mandar a construir un jardín en el Castillo, con río y  todo. ¿Tú me entiendes?. 

Chiripito              : Yo...

Chamullo            : Lo que pasó es que quería un jardín que tuviera a los animales y aves más preciosas de todo el mundo para dárselo de regalo a su princesita. Y bueno, ¿qué crees tú?  ¿Qué creen ustedes niños?

Chiripito              : Yo...

Chamullo            : ¡Ah! Chiripito. Déjame que te cuente. Yo le di una lista de los animales y aves más pulentos del mundo. Por su puesto mandé algunos amigotes de estos lados, para que se vayan a disfrutar de  la vida... (saca pecho de orgullo).           Estaban locos de alegría. No te imaginas, chiripito. No te imaginas. Bueno el rey me  ofreció que me quedara, me ofrecía quedarme ahí. No en el jardín, claro ¿Dónde creen ustedes niños?.

Chiripito              : Yo

Chamullo            : Déjame que te cuente Chiripito, déjame que te  cuente. En el mismísimo castillo. Yo creo que él quería hacerme ministro, pero le daba             vergüenza decirme, es que es muy tímido el pobre.

Chiripito              : Chamullo...

Chamullo            : Espérate Chiripito. No interrumpas, no me haz   dejado hablar.

Chiripito              : Chamullo, lo siento, es que tengo hambre.

Chamullo            : Ah, sí. A propósito, una vez yo estaba en el río    con hambre, muerto  de hambre.

Chiripito              : Chamullo, tengo hambre y cuando tengo   hambre no te puedo  escuchar. Además que ya estoy cansado de comer insectos. En esta temporada están muy flacos. Mientras que los sapos... Mmm! los sapos...

Chamullo            : Chiripito, yo también ya estoy cansado de   comer zancudos. Pero  esta vez tengo un buen plan para atrapar a ese sapo Cazuela. 

Chiripito              : De verdad Chamullo ¿Qué haremos?.

Chamullo            : Pues, poner un aviso.

Chiripito              : ¿Un aviso?

Chamullo            : Exacto, Chiripito. Pondremos un aviso     solicitando:

                            “ Sapo conocedor de insectos para hacer un   insectario de una  escuela. Y como el sapo   Cazuela se da de conocedor de todo”...

Chiripito              : Sí, es muy sabiondo ese sapo.

Chamullo            : Vendrán derechito, derechito hasta...

Juntos                 :¡Nuestra cacerola! derechito, derechito... a    nuestras manos ( Ríen y celebran el plan).

 

                Entra en escena Puf, que viene medio perdido y entretenido a la vez en el bosque. Se encuentra justo en el lugar donde está el par de pájaros. Estos lo han visto a él primero y se escondieron, él no se ha percatado que lo observan y escuchan hablar.

 

Puf                       : Puf! Puf! que cansancio. Ya no sé si volar o caminar como los ñaños. ¡Qué digo! los niños.

                            Qué cansancio... y qué mal olor. Pero apenas pille un pájaro azul, me lo atrapo y le saco tres campanas. ¡No! a tres pájaros campana le saco una plumas, se las llevo a            Sintonía y ella va a preparar la pócima para que se me quite este mal olor.

Chamullo            : (Evitando ser escuchado por Puf) Chiripito.        ¿Has escuchado lo que mis oídos oyeron?      Ese fantasma anda buscándome parece. Yo soy el más bello de todos los pájaros azules de por estos lados. ¡Sí  señor!.

                            Pero, no le doy nada gratis a este fantasma.

Chiripito              : Yo creo que...

Chamullo            : Déjame examinar más de cerca a este fantasma de pacotilla. (Siempre sin ser vistos por Puf).

Chiripito              : Yo creo que...

Chamullo            : Scht! Chiripito que lo vas a asustar.

Chiripito              : Pero él es un fantasma. Los fantasmas no se asustan. El debe asustarnos a nosotros.

Chamullo            : Sí, pero éste es muy chico. No asusta a nadie.

 

                Ambos han ido rodeando a Puf, que permanece en estado meditabundo y sentado, claro que el temor de los pájaros de irse acercando tanto a un fantasma, no lo pueden disimular, sobre todo Chiripito.

 

Chiripito             : Tú crees qué...

Chamullo            : Es muy insignificante. Asusta más por su mal olor.

Chiripito             : Síiii, Puf!

Puf                       : (Se sobresalta al escuchar su nombre)   ¿Quién me habló? ¡Ah! eras tú, pajarito. Qué lindo eres. No te asustes. ¿Me hayas muy hediondo verdad?.

Chiripito              : (Paralizado del susto y tartamudeando)              Nooo.

Puf          : ¿Has visto pájaros azules por estos lados?

Chamullo            : (Sorpresivamente) Cállate Chiripito. Calladito pequeñín. Déjame  este asuntito a mí...

Puf           : Hola, soy el fantasmita Puuuf.

Chamullo            : Sí, bastante Puf (evitando el olor) ¿Qué   quieres?.

Chiripito                         : Él quiere que tú... (Chamullo le tapa la boca repentinamente).

Chamullo            : ¡Scht! Chiripito, que tengo un plan, pero que no escuche este  fantasmita re-Puuuf.

Puf          : (Siempre inocente) ¿Qué cosa?

Chamullo            : Le decía a este amigo mío que no se asuste contigo, que debemos ser buenos chicos y ayudar a este fantasmita Puf.

Chiripito              : (También participa del engaño y asiente) Sí, eso es.

Puf                       : Gracias. Qué bueno que me quieren ayudar, aunque sea hediondito. Ando buscando tres plumas de un pájaro azul para quitarme este mal olor. ¿Ustedes han             visto a uno por aquí?

Chamullo            : (Sin dejar hablar a Chiripito) Sí exacto, yo   personalmente soy muy amigo de uno.            (Burlándose de Puf que no se da cuenta que él es azul)

Chiripito              : Pero Chamullo, tú eres... (Chamullo le ha vuelto a tapar la boca  sorpresivamente).

Chamullo            : Claro que yo soy muy amigo de uno, y te puedo conseguir esas tres plumitas, que tú quieres amiguito (Disimula que no le  molesta el mal olor).

Puf          : Eres fantástico, eres super...

Chiripito              : Chamullo, pero nosotros somos... (Le      vuelven a cerrar el pico).

Chamullo            : Claro que hay un problema, un sólo problema.

Puf          : Cuál amiguito, en qué te puedo ayudar.

Chamullo            : (Sin soltar el pico de Chiripito). Ese embustero del sapo Cazuela.

Puf                      : ¿Quién?

Chamullo            : El sapo Cazuela,... es que es muy embustero, siempre anda inventando  cosas. Seguro que anda escuchando por ahí, y ya fue con alguna mentira a donde mi amigo el pájaro azul.

Puf                                  : (Desilusionado y comenzando a tomarse mala impresión de ese  tal sapo Cazuela).

                             ¡Quizás le haga falta un buen susto!.

 Chamullo           : Un  gran susto diría yo pequeñín, para que  aprenda a no andar mintiéndole a las                     personas... y te lo traes para acá.   Derechito, derechito hasta nosotros      (Chiripito, mientras tanto con el pico cerrado por Chamullo ha comprendido por  fin en que consiste el nuevo plan de  Chamullo y juntos se ríen cómplices).

Chamullo y

Chiripito                         : Derechito, derechito hasta nosotros. Derechito, derechito hasta nosotros.

Chamullo            : Que aquí le daremos unos consejos, ¿no es cierto amigo Chiripito?

Chiripito              : (Que ha seguido con el corito anterior).               Derechito, derechito a la cacerola.

                            (Al instante Chamullo le tapa la boca)

Chamullo            : (Disimulando ante el fantasmita Puf). Chiripito, Chiripito cállate que el hediondito éste no se de cuenta.

Chiripito             : Está bien.

Puf          : Qué dicen.

Chamullo            : Nada fantasmita, yo le daba consejos a mi   amigo. Le decía que tú  eres bueno.

Puf                       : Gracias, ustedes sí que son buenos amigos.  Me quieren de verdad...

Chamullo            : (Siempre mintiendo confabulado con Chiripito). Claro que sí mi amigo fantasma.

Chiripito             : Claro que sí amigo fantasma.

Chamullo            : ¿Pero que harás con ese malo del Cazuela? Yo iré dónde mi amigo a pedirle tres plumas para tí, amiguito. (Se ríe disimuladamente con Chiripito).

Puf                       : Iré inmediatamente a darle un susto y lo obligaré a venir  conmigo.

Chamullo            : Eso es amiguito tráelo para darle unos   consejos. Derechito, derechito...

 

                Puf sale de escena. Nuevamente se han quedado solos estos pájaros embusteros, y asegurándose bien de que Puf ya se ha ido sueltan las carcajadas. Se doblan de tanta risa y baten el aire para limpiarlo del mal olor que pudo haber dejado el fantasmita.

 

Chamullo            : ¿Qué cosa?

Chiripito              : Yo creía que tú eras el pájaro azul más azul de todo el reino.

Chamullo            : ¡Hay! Chiripito, tú no entiendes nada. Déjame explicarte...

                                       

                Salen de escena. Nuevamente se ve al fantasmita Puf, caminando por el bosque. Se escucha su tema musical.

 

Puf                       : Seguro que donde haya agua por aquí cerca estará ese sapo Cazuela...

 

 

 

 

ACTO III

 

 

     Aparece el sapo Cazuela en su laguna, rodeada de flores e insectos. Tiene aspecto sereno e inteligente, disfruta lo que la naturaleza le ofrece. Toma sólo lo que necesita y cuida que el resto se desarrolle en paz. Puede ser representado por un muñeco o por un actor.

 

Cazuela              : ¡Ah! ¡Qué felicidad! Nada más grato, después de una siesta, que una rica mosca en el plato.      (Se escucha una mosca) Aamm! Mmm! Qué rica. Pero creo que por hoy es suficiente, como decía mi abuelo Oreste.

El que no cuida la naturaleza está mal de la cabeza.

                            El que tira la basura está mal de la cintura.

                            El que hecha humo está más mal que ninguno.

                            Por eso yo cuido la naturaleza; quizás en el   Verano me regale unas cerezas.

                            Tengo que cuidar la laguna, aunque por aquí no pase persona ninguna. Y lo que es más aburrido aún: Es que a nadie le gustan las moscas, todos prefieren el atún.

                            (Se dirige a los niños del público).

                            ¿A ustedes les gustan las moscas?

                            (...)

                            ¿O los gusanitos con Mayonesa?

                            (...)

                            ¿O una torta de zancudos con mariposas?

                            (...)

                            Qué lástima, es exquisita. Claro que yo no cazo más de los que puede mi guatita. No quiero tenerla enfermita.

                            (En secreto para que lo escuchen sólo los niños)

                            Si tengo muchas ganas, me como una termita.

                            Eso es lo único que no me gusta. Aquí nadie quiere ser amigo de corazón.

                            Todos se ríen si uno tiene los ojos como huevos  fritos o si es cabezón. Si es gordito, o si es flaquito.

                             (Se ha acercado a los niños y le parece que un mal olor repentino  viene del lado de ellos)

 

Cazuela              : Mmm!  qué mal olor viene de por aquí   (puede ser a un sector del público).

¿Acaso algún niñito se hizo pipí?.

                            (...)

                            Qué mal olor hay por acá. (Al otro sector)             ¿Acaso algún niñito se hizo cacá?

                            (...).

 

                Insiste con los niños en este juego, cuando de pronto entra a escena el fantasmita Puf, con intenciones de asustarlo y hacerlo pasar un muy mal rato, pero Cazuela reacciona rápidamente.

 

Puf                       : Apróntate sapo mentiroso, que te voy a hacer pasar el mayor susto de tu vida.

Cazuela              : Y por qué. ¿Yo qué he hecho?.

Puf                       :  No sé. Más bien dicho: Sí. Me lo dijeron mis amigos pájaros. Seguro que le fuiste con el cuento al pájaro azul  para que no me dé las plumas.  ¡Te daré un buen  susto!.

Cazuela              : ¿Qué pájaro azul?, ¿Qué plumas?. ( A los    niños) Le preguntaré a las cuncunas. Acaso esos dos  amigos tuyos no serán el tontín de Chiripito y el embustero de Chamullo.

Puf                       :  (Silencio de aprobación)

Cazuela              : Por lo visto no te sabes los colores amiguito, Chamullo es el más azul de todos.

Puf                       : Si le llevo a la Brujita Sintonía tres plumas de un pájaro azul, ella  me hará una pócima  para quitarme este mal olor.

Cazuela              : Si, ya me di cuenta que tienes un olor...

                              (Confabula con los niños del público compasión y comprensión).  Pero te han engañado. Entiendo por que estás tan desesperado...   Por ejemplo yo soy feito, todos se ríen de mi boca, y lo peor de     todo... nadie me toca.

Puf                       : A todos les gusta la  mentira

Cazuela              : ¡Eso no se hace!, dijo mi tía Edelmira.

Puf y                   

Cazuela              : (Ríen por el juego de la rima)

Puf                       : Todos destruyen la Naturaleza.

Cazuela              : Y a nadie le interesa.

                              (Vuelven a reír juntos)

Puf                       : Nadie me quiere por mi olor.

Cazuela              : A mí no me quiere ni el doctor.

Puf                       : Pero eso no importa.

Cazuela              : Te invito a comer una torta.

                              (Siempre riéndose y acercándose cada vez más)

Puf                       : ¿No huelo muy mal?

Cazuela              : Peor huelen las moscas en la sal.

 

                Mientras se ha ido jugando con esto de las rimas, también ha llegado a la orilla de la laguna y se ven muy divertidos tratando de sorprenderse uno al otro con las rimas.

 

Puf                       : Aunque tengo mal olor, igual tengo nuevos amigos.

Cazuela              : Al menos, cuenta conmigo.

Puf                       : ¿Seguro que no eres mentiroso?

Cazuela              : Que me trague un oso

Puf                       : ¿Tienes un caramelo?

Cazuela              : Uno de Pomelo.

                           

                Bailan todos el tema “Con el Corazón”

                Risas hasta que sorpresivamente Puf cae al agua y para asombro de todos, se comienza a ahogar. Cazuela y los niños del público hacen ruidos de alarmas, sirenas, etc. hasta que sale del agua con la ayuda de su nuevo amigo el sapo Cazuela, que se ve feliz como nunca de contar con alguien; lo mismo Puf. Se abrazan de felicidad varias veces y:

 

Puf                       : (Sorpresivamente) El olor! (Se huele) El olor!, El olor!.

Cazuela              : ¿Qué olor?

Puf                       : ¡Mi mal olor, ya no está! Se fue. ¡Se fue!.

Juntos                 : Sí, se fue.

Cazuela              : (Haciendo gesto de aliviado por el mal olor) Yo, ya lo sé.

 

                Celebran con el público cuando entra la Brujita Sintonía cansada de tanto caminar buscando al fantasmita.

 

Puf                       : ¡Brujita! Qué haces aquí. ¿Me vienes a buscar?

Brujita                 : No. Es que no era un pájaro azul. Descifré el acertijo.

Cazuela y           : ¿Y qué dijo?!

Puf

Brujita                 : (Silencio primero) “Tres zambullidas en una  Laguna azul”.

Cazuela y

Puf                       : ¿Y qué dijo? (ríen a carcajadas)

Brujita                 : (Entiende lo que pasó al ver la laguna, Puf   mojado siente que Puf ya no tiene olor y también se les une al festejo).

                           

                Se comienza a escuchar el tema musical por última vez, Todos festejan y al ruido de la fiesta también llegan los pájaros Chamullo y Chiripito arrepentidos de sus mentiras, con el interés de participar de la fiesta. También podrán integrarse niños. el duende Palito, otros animalitos o avecitas del  bosque hasta que cae el telón.

 

 

 Fin

Este trabajo forma parte del libro "Teatro educativo de casa verde", recopilación de diez años de teatro con doce obras del mismo autor José Erwin Rubilar Sobarzo.

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